Tengo FOMO…

Es sábado, hace un día de sol espléndido, y tú en casa, bien estudiando, trabajando, limpiando, haciendo tupers para la semana, ordenando la casa, el armario, jugando con los niños, cuidando a alguien, o bien en casa, algo cansada y necesitando descansar, sin hacer nada concreto ni tener ningún plan.

De pronto recibes un whatsapp de un evento para esta noche, un concierto, una reunión de gente, empiezas a ver que personas de tu alrededor o de tu grupo comienzan a apuntarse, es un «planazo» pero tú, realmente, necesitas descansar, relajarte, estar en casa o hacer esas tareas de orden y limpieza que te va a sentar genial.

¿Qué haces? ¿Cómo te sientes?

Para muchas personas esta situación es una auténtica encrucijada. La «gran oportunidad» de pasarlo bien, ver fotos de otros que muestran como disfrutan del sol, eventos, viajes, quedadas que quedan genial en las fotos, que muestran que están «disfrutando de la vida», que están compartiendo, haciendo algo interesante, ligando, bailando…
Si tienes la sensasión es de estar perdiéndote la vida, perdiéndote oportunidades de ser feliz y sientes angustia, ansiedad, tristeza, pensamientos obsesivos acerca de esto…puedes estar teniendo FOMO (Fear Of Missing Out). Miedo de perderte algo. Un concepto nuevo recientemente descrito para algo que llevo observando en muchas personas de hace mucho tiempo. Yo antes le llamaba «La neurosis de la gran oportunidad».

Realmente esta especie de síndrome tiene su origen en la comparación, y en el hecho de no decretar tu propio criterio sobre tí misma. Es decir, está claro que si te apetece o te viene bien asistir a ese evento, ¡ve por supuesto!, pero sin embargo, si estás cansada, estresada, o si no te conviene ir porque tienes algo que hacer más importante para tí ese día, lo mejor es permitirse esta necesidad, y no dejarse llevar por lo que otros hacen.
La comparación es un mecanismo que hoy en día es muy usual debido a las redes sociales, en las que se puede ver lo que están haciendo otros incluso al momento.

La clave está en tu propio criterio, escucha tu necesidad, lo que más necesita tu cuerpo, lo que te de más paz, ve a lo sencillo, a las sensaciones, decide y no le des más vueltas. Otro día irás a otro evento. Hay más oportunidades, tanto en el pasado como en el futuro próximo. Da importancia a este momento, este día, aunque igual no lo recuerdes dentro de 10 años.

A veces es difícil encontrar un equilibriio entre tanto mensaje positivo o «positivista». Creo que hemos interiorizado demasiados mensajes del mundo de la publicidad y el marketing. Vivimos en una sociedad capitalista en la que el consumo es la principal moneda energética del sistema. De igual modo, a veces ocurre con el consumo de experiencias, hacer y hacer, como sea, te haces la foto y haces check en tu lista de cosas que querías hacer antes de morirte. Sin embargo, a lo mejor es más amoroso y está más conectado contigo misma y con tu verdad quedarte en casa haciendo tupers hoy, limpiando o estudiando, para cuidarte o descansar.

La verdad, mi instagram está lleno de anuncios, y gracias al algoritmo, sobre cosas que me gustan. Me presentan anuncios sobre música, conciertos, festivales, talleres de meditación, de terapias varias, de espiritualidad, rutas de senderismo, y todos los mensajes se resumen en:

Apúntate! no pierdas esta oportunidad! disfruta con nosotros!! no te lo pierdas!! si te apuntas ya! es más barato, si quieres desarrollarte yser tu mejor versión…apuntate a lo que te ofrezco!!!
A veces es muy difícil no creernos tanto mensaje de «oportunidad» en redes e ir hacia tí misma, hacia tu necesidad real, sin que tenga que ser intensa y sin fotos para compartir.

La mayoria de personas que vienen a mi consulta me piden que les ayude a sentir paz, calma y tranquilidad.

Con todo esto, ciertamente quiero decir que creo en la «slow life», una vida más conectada con la naturaleza, algo más lenta, sin tanto estrés, con menos «cosas» pero más conectada, más contemplativa y coherente con el corazón y las personas a nivel un poco más profundo y suave.

 

Separación de pareja y las navidades

Cómo vivir tu separación de pareja en navidad

Las primeras Navidades después de una separación o divorcio pueden ser difíciles, ya que esta época suele estar asociada con la familia, la unión y los recuerdos compartidos.

Sin embargo, también es una oportunidad para reinventar tus celebraciones y encontrar nuevas formas de disfrutar estas fechas. Puedes aprovechar estas fechas para superar la situación o enfentarte a algunos miedos necesarios.

Aquí tienes algunas estrategias para afrontarlas:

1. Acepta tus emociones

Es normal sentir tristeza, nostalgia, o incluso alivio en algunos momentos. Permítete experimentar tus sentimientos sin juzgarte. Si necesitas llorar o estar solo un rato, está bien. Reconocer tus emociones es el primer paso para sanarlas. Puedes escribir en un diario,


2. Redefine el significado de las fiestas

Reflexiona sobre lo que las Navidades significan para ti fuera de la relación pasada. Tal vez sea una época para reconectar contigo mismo o con tus seres queridos de una nueva manera. Enfócate en los aspectos que puedes controlar, como crear nuevas tradiciones o dedicar tiempo a lo que realmente te importa y la gente linda que realmente tienes alrededor.


3. Crea nuevas tradiciones

Sé creativ@!! Puedes cambiar la dinámica habitual de las celebraciones si está bien para ti y encontrar una nueva manera. Por ejemplo, prueba una receta nueva, decorar el espacio de manera diferente o planear un viaje corto aprovechando los días libres.
Para las personas que les venga bien, pueden incluso hacer una escapada en soledad, ya que el resto de los días andamos muy acompañados.

Si tienes hijos, involúcralos en la creación de estas nuevas tradiciones para que las fiestas sean especiales para todos.


4. Rodéate de apoyo

Pasa tiempo con amigos o familiares que te hagan sentir bien. Acepta invitaciones a eventos que te interesen o considera organizar algo en casa.

Si no tienes compañía disponible, busca actividades grupales como voluntariados o talleres, donde puedas conectar con otras personas.


5. Prioriza tu bienestar

Cuida tu salud emocional y física. Dedica tiempo a actividades que te relajen y te hagan sentir bien, como practicar ejercicio, meditar o leer un libro.

Establece límites claros si no te sientes cómodo hablando de tu separación en reuniones familiares.


6. Gestiona las expectativas

No te fuerces a estar “feliz” todo el tiempo. Las fiestas no tienen que ser perfectas, ni tampoco es necesario que cumplas con todas las tradiciones.

Permítete vivir las fiestas a tu manera, sin compararte con los demás ni con cómo eran las Navidades en el pasado. Entrar ahí es un terreno fandagoso y no te llevará a nada productivo, sólo a sentirte cada vez peor.


7. Si tienes hijos, prioriza su bienestar

Coordina con tu expareja los tiempos de convivencia y busca maneras de hacer que las fiestas sean especiales para ellos.

Evita conflictos delante de los niños y enfócate en transmitirles estabilidad y alegría.


8. Crea momentos significativos y aumenta tu autoestima

Dedica tiempo a actividades que te hagan sentir conectado, como reflexionar sobre tus logros, escribir un diario de gratitud o practicar un acto de generosidad hacia otros.

Ayudar a quienes lo necesitan, como colaborar en un comedor comunitario, puede brindarte un nuevo sentido de propósito.


9. Busca ayuda si la necesitas

Habla con un terapeuta o un grupo de apoyo si sientes que la soledad o el dolor te abruman. Compartir tus emociones con personas que han pasado por experiencias similares puede ser reconfortante.


10. Sé amable contigo mismo

Reconoce que estás atravesando un proceso de cambio y que es natural sentir que las cosas son diferentes. Celebra los pequeños logros, como haber superado un día difícil o haber disfrutado de un momento agradable.


Las Navidades después de una separación pueden ser un momento para descubrir nuevas formas de celebrar y encontrar tu propia felicidad. Aunque no sea fácil al principio, este puede ser el inicio de una etapa renovadora en tu vida.

Cómo sobrevivir a las navidades si has perdido a un ser querido

Todos los años por estas fechas, en la intimidad de la psicoterapia, el espacio se llena del tema navidades, y que como ya no está mi ser querido, o tengo ansiedad, o estoy con depresión, o enfermo, no tenemos ganas de nada. Muchas personas están pasando un mal momento y hay muchos motivos por los cuales mucha gente no la vive con alegría. El principal motivo es porque el sentimiento de alegría e ilusión no está muy presente en estos momentos, por el motivo que sea:

Si estás en duelo por el fallecimiento de un ser querido, estas fechas son especialmente difíciles debido a la naturaleza familiar y social. Estos días se siente mucho más la ausencia.
Te pongo algunos consejos que pueden acompañarte a estar mejor.

  1. Acepta tus emociones

Es normal sentir tristeza, nostalgia o incluso culpa por disfrutar ciertos momentos. Permítete sentir lo que necesitas, sin juzgarte. Deja un espacio para llorar si lo necesitas.

  1. Crea un espacio para el recuerdo

A muchas personas les ayuda honrar la memoria de esa persona con una tradición especial, como encender una vela, escribirle una carta o incluir algo simbólico en la decoración navideña. Hablar sobre la persona resaltando las cualidades buenas y el amor. Hay personas que evitan esto. Si no lo puedes sostener sol@, te invito a que busques y encuentres algún espacio o personas donde poder hacerlo y sentirte segur@, ya que lo que no se expresa o no se gestiona puede aparecer más adelante intensificado y en definitiva, suele enfermarnos de alguna manera.

  1. Adapta las tradiciones a la nueva situación

No sientas presión de seguir con todas las tradiciones si estas resultan demasiado dolorosas. Crea nuevas formas de celebrar que te traigan paz. Puedes quedar con amigos, hacer algo diferente. Parear por la ciudad o por el campo el día 24 o 25 es un ejemplo. Aunque puede que prefieras mantener ciertas costumbre, pero siempre, hazlo de manera consciente.

  1. Rodéate de gente de apoyo

En estas fechas, comparte tiempo con personas que entienden tu duelo y respeten tus emociones. Lejos de tantos compromisos (sólo los ineludibles), selecciona aquellas interacciones que te van a aportar compañía agradable. Sentir el cariño de otras personas, de las personas que sí están, es muy importante.

  1. Cuida de ti mismo

Sigue manteniendo una rutina saludable para mantener tu equilibrio psicofisiológico. Come equilibrado, descansa lo suficiente. Normalmente, duelo puede drenar tu energía vital.

Dedica tiempo a actividades que te brinden paz, como leer, pasear, practicar meditación o algún hobby como coser, algún deporte, tocar un instrumento, ebanistería, bricolaje, etc.

  1. Enfócate en lo que puedes controlar

Las fiestas pueden sentirse abrumadoras, pero no tienes que cumplir con todas las expectativas. Decide qué compromisos son manejables para ti y cuáles no. Atrévete a decir “no” si este año no te viene bien una determinada quedada o un juego.

  1. Conecta con la parte amorosa o espiritual en lo más profundo de tu corazón

Para ello has de dejar un tiempo para reflexionar sobre lo que tu ser querido significaba para ti y cómo sus valores, enseñanzas a través de lo que vivirte con el/ella pueden inspirarte a seguir adelante.

Enfócate en el amor que compartiste y busca formas de extender ese amor hacia otros.

En definitiva, puedes pegarle un mazazo a expectativas y «deberías» en estas fechas y puedes permitirte vivirlo de una nueva manera, acorde a cómo estás en el momento presente porque en definitiva, lo que es saludable es conectarte con la vida y cómo quieres vivirla, sabiendo que el amor de la persona que ya no está, sigue como una llama en tu corazón.

CÓMO EVITAR EL SINDROME POSTVACACIONAL

Cuando acaban las vacaciones y tenemos que volver a las responsabilidades y la rutina, podemos sentir algunos síntomas psicofisiológicos  como apatía, estado de ánimo bajo, falta de concentración, ansiedad, pensamientos negativos como «no lo soporto» o «no soy capaz». Muchas personas experimentan una subida de la hormona cortisol, producida por el estrés psicológico que nos produce este cambio de situación (ocio-trabajo). Es lo que llamamos Síndrome postvacacional o «depresión postvacacional«.

Voy a compartir 10 consejos para evitar el Síndrome Postvacacional y empezar tu temporada de trabajo con salud psicológica:

  1. Planifica la temporada. Agarra papel y boli! o cualquier app y temporiza tus acciones de trabajo.
  2. Atrévete a marcarte algún nuevo reto alcanzable para esta temporada. Ya sea personal o profesional. (Conseguir nuevos clientes, algún acuerdo de colaboración, aprender a jugar pádel, empezar a poner límites a alguien, etc).
  3. Establece prioridades y ve a lo importante, más que a lo urgente. (Tender la lavadora puede esperar, si estás haciendo algo que te soluciona ahora)
  4. Rodéate de personas vitamina. Estar con personas que te aportan energía, vitalidad y empatía es de lo mejor para tu salud mental en este momento.
  5. Piensa qué hobby/s vas a disfrutar esta temporada para desconectar del trabajo y desarróllalo a conciencia, es importante tener motivaciones y hacer cosas bonitas que te gustan.
  6. Planifica cómo te vas a cuidar durante el año (fisio, masajes, terapias, meditación, ejercicio físico, tiempo para el descanso, slow life, ocio, alimentación, etc.
  7. No te exijas demasiado. Ve de menos a más, te estás adaptando
  8. Regula tus horarios. Una semana antes de reincorporarte a la rutina, imita los horarios de tu trabajo. Si en vacaciones te levantas a las 10 y en tu rutina lo haces a las 7, ve acercándote cada día más a la hora que habitualmente le levantas, y por consiguiente vete a la cama antes. Se trata de regular el sueño anticipadamente. Dormir mal en los primeros días de trabajo después de vacaciones a veces es el principal motivo para estar decaído.
  9. Come nutritivo y evita tóxicos como alcohol, azúcares o tabaco
  10. Date algún capricho sano que te haga sentir bien. Asiste a algún concierto, ve a la peluquería, haz senderismo por un sitio bonito nuevo, etc. No pierdas el contacto con la naturaleza y con lo que te sienta bien.

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Lo importante de las relaciones…¿monogamia, poliamor?

¿Monogamia? ¿Poligamia? ¿Relaciones abiertas? Son muchos términos que hoy en día están en el vocabulario social, hay mucha conversación en torno a esto y muchas nuevas opciones de relación, pienso que la sociedad va evolucionando y eso es algo natural y saludable. En estas reflexiones entre amigos, el auto-planteamiento de las relaciones abiertas, amar a más de una persona, etc. Es importante que no se nos olviden cuestionamientos más básicos e importantes que tienen que ver con la esencia, con el amor, con la salud y el desarrollo personal a nivel del corazón, incluso a nivel espiritual. Preguntas como ¿Cuánta capacidad tienes para amarte a ti misma/o? ¿Te valoras realmente? ¿Cuánta capacidad tienes para tener intimidad con una persona? ¿Cuál es tu dificultad con el compromiso? ¿Cómo de disponible estás en este momento de tu vida?

He ayudado a muchas personas en terapia con serios problemas para sostener la intimidad y el contacto real, la mirada, porque quizá aprendieron que quedarse en intimidad con alguien era algo peligroso, o que no han aprendido a quererse incondicionalmente, que no han experimentado tener un apego seguro, que no han trabajado aún sus condicionamientos, los aprendizajes antiguos, esos que desde pequeños nos han ido marcando y sí, por supuesto, también para la forma en la que nos relacionamos en pareja, desde el extremo de la dependencia emocional hasta el desapego patológico. Por tanto, creo que es interesante esta nueva manera de ver la sexualidad y las relaciones pero es muy importante que, independientemente de este tema de monogamia y poligamia, mires cuánta capacidad de compromiso, apego, cuidado mutuo y autocuidado, presencia, intimidad y amor eres capaz de sostener.

Porque muchas veces tendemos a pensar que «lo bueno» lo quiere todo el mundo y lo desagradable no. Pero no sabemos que en nuestro inconsciente están inmersos un conjunto de miedos y condicionamientos aprendidos desde la infancia, y es ahí donde hemos de poner el foco para ser realmente LIBRES, porque mientras exista opresión y condicionamiento interno, vas a pelearte con el mundo para ser libre, cuando en realidad, una vez que eres adulta, el rol opresor y el liberador están dentro de ti. Eso sí, es necesario un trabajo de conciencia y trabajo personal lleno de honestidad, cariño y valentía. Algunos recursos de autoconocimiento que usamos en terapia son revisar el estilo de apego, quizá tu carácter del eneagrama, qué mecanismos de defensa utilizas y qué funciones inconscientes tienen, revisar tu historia, sanar algunas heridas aún abiertas, aprender nuevos recursos de gestión emocional. Es entonces cuando una relación sana se puede dar (sea monógama, polígama o como sea) porque vas a estar conectada contigo misma, con tu fuerza y con tu verdad.


Como siempre digo, aparquemos los conceptos un rato y vayamos al corazón, al amor, a la esencia, a la intimidad, a la sexualidad de calidad, vayamos a los vínculos sanos, llenos de comunicación y respeto, sin luchas de ego ni de poder, con empatía, escucha, mirada y presencia. Es ahí donde está la verdadera fuerza y la verdadera revolución. Mientras haya guerra dentro de nosotros mismos, habrá guerras fuera, en el mundo. Lo que es a nivel micro, es a nivel macro.

Si estoy triste y me cabreo por estar triste, o porque estoy más gordita, me estoy tratando con lucha o con hostilidad, como ocurre fuera, y al fin y al cabo es también una guerra interna de no aceptación. Es un valor cuando enfoco lo que me falta o en lo que fallo, cuando lo miro desde el amor, para mejorar, no para criticar ni machacar mi «defecto» o el de la persona que tengo enfrente, ni compararnos.

Aún no existe mucha investigación social al respecto de las relaciones poliamorosas. Por lo que voy viendo y acompañando a personas, veo que es imprescindible poder discernir bien lo que sentimos, en cualquier tipo de relación. Si no has trabajado tu estilo de apego aprendido en la infancia puedes justificar determinados modos neuróticos con algo sano que se le parezca, por ejemplo, si tu estilo de apego es evitativo, con miedo a la intimidad, vas a sentirte cómodo/a en relaciones sin compromiso y yendo para allá y para acá buscando sólo lo bonito porque tu dificultad está en la intimidad, quedarte, cuidar, estar en los momentos malos, sostener el dolor o las dificultades etc.
Otro ejemplo, si tienes un estilo de apego ansioso, más dependiente, por ejemplo, puedes aceptar una propuesta de poliamor que en realidad no te sienta bien por miedo (disfrazado de…por amor…o porque te quiero), olvidándote de ti misma y al final, batacazo también.  O por el contrario, cerrarte al matrimonio cuando en el fondo tienes otras inquietudes.
El último estilo de apego investigado, el apego aislado, quizá menos comprendido, también puede justificar con cualquiera de las opciones actuales la mentira de «no necesito nada de nadie». (Hay más estilos de apego, estos eran sólo ejemplos).

En cualquier caso, repito, que cuando hablo de justificaciones hablo de EGO, y que el ego puede coger el lenguaje de la terapia y del mundo espiritual y montar una máscara como un edificio de grande. El ego coge lo que sea para adaptarse, es como Terminator 3, lo desintegras y se vuelve a integrar de nuevo, con los trozos que quedan, hay que estar muy atentos!! Porque el ego no se va, siempre tenemos la máscara puesta en una infinidad de formas. Una manera de tratarnos con amor es ver cómo son estas formas que adopta nuestro sistema de defensa psicológico, para no identificarnos con ellas sino con lo que somos en esencia. 

Esta es mi visión como psicoterapeuta. Trabajo por la salud y la libertad a nivel interno, por eso quizá tengo esta visión menos filosófica o de conceptos, sino más centrada en el amor esencial. Por supuesto que todos tenemos una capacidad infinita de amar a muchas personas, sólo tenemos que buscar dentro de nosotros, para que sea un verdadero amor y no miedo o conceptos desconectados del corazón, ya sean en el modo moderno o en el clásico de toda la vida.

Tengo la experiencia de haber acompañado a muchas personas en relaciones monógamas se llevan toda la vida sin haber trabajado estos aspectos y bueno, sufriendo o pegándose unos batacazos enormes. Lo que ocurre es que aún no sabemos en la opción del poliamor cómo será esto de no trabajarse uno mismo… mi hipótesis como terapeuta, es que igualmente, somos personas y ocurrirá lo mismo, que sin el trabajo personal de conciencia, el ego se apodera de ti, y de una forma o de otra, adoptará la forma que sea coherente con el condicionamiento que tengas. Puedes usar los conceptos de la monogamia y poligamia para justificar tu estilo de apego y hacerte una manera propia sin trabajarte los vínculos sanos, la empatía y la comunicación verdadera (sin sincericidios , por favor) cosa que finalmente sería bastante neurótica. Lo importante es que, te sientas como te sientas, elijas el estilo de relaciones que elijas, que sea desde tu trabajo interior, desde tu libertad y tu amor verdaderos, trabajando tus miedos reales más profundos en las relaciones, revisando tus figuras parentales, etc.

De sobra es sabido que lo contrario del AMOR no es el odio sino el MIEDO.

Lo que quiero transmitir en este artículo es que lo importante es trabajar nuestra capacidad de amar de verdad, de vincularnos sanamente, desde nuestra esencia y crear relaciones sanas, nutritivas, comprometidamente libres, la compasión, la conciencia y el amor. 

Es muy importante en este momento de auge de nuevos estilos de relación, estar muy conectada con nuestra verdad, con cómo te sientes ahora, ser honestas en este momento, contigo misma, ser amable y sobretodo comunicar a la compañera cuál es tu idea de relación y ahora más que nunca, son necesarios los contratosAntes nadie se planteaba nada porque había un único modelo, pero ahora es necesario posicionarse ante la otra persona (al menos, en el momento actual) en lo que sabemos ya que nos sienta bien o necesitamos. Los contratos pueden ir por escrito o bien con un estrechamiento de manos y un brindis con una sonrisa, siendo siempre revisable más adelante. Esta es la clave de la salud relacional en este momento tan bonito de cambios y diferencias, al fin y al cabo… lo importante es ENCONTRAR EL VERDADERO ENCUENTRO.

Lo que realmente nos nutre es la intimidad, el contacto real persona-persona

Doy infinitas gracias a todas esas personas que me abren su corazón y confían en mí, porque me enseñan muchísimo y me permiten desarrollar mi capacidad de amar cada día un poquito más.

 

EL VERANO DE LA FRUSTRACIÓN

FRUSTRACIÓN CORONAVIRUS

Verano de la frustración 2020

Este verano me estoy encontrando en los cuerpecitos serranos de mis pacientes, amig@s, conocid@s, vecin@s, familiares, y en el mío propio una emoción mixta que siempre ha existido pero que nunca fue tan obvia como ahora:

LA FRUSTRACIÓN

Y digo mixta porque no es una emoción pura sino que tiene un aspecto cognitivo, ya que la frustración es la caída de una expectativa positiva que teníamos, y que ahora ya no se puede cumplir, al menos en este momento.

Me encuentro pacientes que se ven en la espera, en la incertidumbre, la pérdida de predictibilidad, la sensación de control, y todo ello nos produce mucha angustia. Otras personas han tenido que modificar su estado laboral (en los mejores casos), pérdida del trabajo, comienzo de otros, divorcios, nuevas relaciones, hay menos dinero disponible, no es aconsejable volar, tenemos la amenaza de «y si nos confinan de nuevo…», incertidumbres varias, cambios en el peso corporal, gente que ha tenido que volver a casa de sus padres, personas que han tenido un fallecimiento cercano y viven ahora un duelo, niños en casa todo el día, poco espacio personal, convivencia familiar en verano que no siempre es nutritiva y cuando vamos a la playa tenemos que pasear con mascarilla. La mezcla mascarilla y sudor en Sevilla es inevitable, lo cual no es que sea del todo agradable y NO SE PUEDE EVITAR, así son las cosas en este tiempo de pandemia. No hay mucha estimulación intensa para los adictos a las emociones fuertes y de nuevo…frustración.

En definitiva, todas estas situaciones sólo son unos cuantos ejemplos de los momentos vitales que estamos viviendo con esta crisis sanitaria mundial. Hoy no quiero centrarme en todos los aspectos psicosociales que nos afectan inevitablemente, me quiero centrar en algo más sencillo y cotidiano, la frustración.

Al fin y al cabo, estamos privados de una libertad que antes teníamos y ahora no hay más remedio que no tenerla.

ENTONCES, ¿CUÁL ES LA SALIDA? ¿CÓMO AFRONTAR LA FRUSTRACIÓN?

La primera virtud a trabajar es la ACEPTACIÓN de las cosas como son, parece muy sencillo así dicho, muy bonito!!, pero no es tan fácil, rápidamente sentimos irritabilidad, enfado, angustia, síntomas de ansiedad o síntomas depresivos, así que voy a ir más allá, porque esto suena un poco «happyflower».

Ahora toca de verdad, más que nunca, trabajar nuestra verdadera CREATIVIDAD, cómo superar esta frustración, esta adversidad de una manera nueva, creativa. Podemos probar nuevos movimientos, permitirnos estar de un modo que no tenemos muy explorado.

Ojo, hay movimientos nuevos que producen rareza o extrañeza y que de entrada no son cómodos, pero es importante que persistas si sientes que te sienta bien esta nueva manera. Se nos cae lo que nos daba estabilidad, y si estabas muy identificada con estos aspectos, te caes del todo. Por tanto es importante que veas que no eres un sólo aspecto, no eres sólo ese aspecto de tu vida que se cayó, esa estabilidad que había antes y ahora no la hay. Eres mucho más, eres muchos aspectos, y ahora tienes la oportunidad de desarrollar esos otros aspectos de ti misma.

niño interior

Es muy importante ahora tener muy presente a nuestro niño interior. ¿Cómo tratarías a un niño que no tiene su juguete preferido, que le dicen que no puede ir al parque de atracciones al que le habían prometido ir y que tiene miedo? Es un niño con una rabieta o bien un niño con miedo que llora. Vamos a poner conciencia en esta parte de nosotros mismos, en esta parte vulnerable que está actuando en nuestro inconsciente y que probablemente, simplemente necesita una mirada, una caricia, un abrazo, un gesto de cariño y comprensión, y cuando se le pase el disgusto y deje de llorar, le podemos aportar un nuevo juego que no conocía para entretenerse, un nuevo pensamiento o actitud, una nueva actividad. Todo ello es lo que ahora más que nunca, hemos de hacer con nosotros mismos, como si fueras ese niño o niña.

JUSTO DETRÁS DE LA FRUSTRACIÓN ESTÁ TU VERDADERA CREATIVIDAD, TU ESENCIA

CÓMO PREVENIR RECAÍDAS EN LOS TRASTORNOS DEPRESIVOS

Muchas personas que han sufrido una crisis depresiva más o menos grave y van saliendo de ella, manifiestan que, en primer lugar, no se lo desean a nadie; en segundo lugar, experimentan un importante alivio cuando ya saben que han salido del episodio depresivo fuerte, se sienten con más energía, ven solución a los problemas, no están tan desolados, etc. Pero muchas personas manifiestan un gran miedo a la recaída. Esto es algo muy normal y humano, ya que en general nos sentimos aún tambaleándonos, recuperados pero aún no del todo. Quiero decir que este miedo me parece sano; me explico: Es un miedo que nos hace movernos, no nos paraliza como todos los demás. En pequeña o media dosis nos hace permanecer alerta precisamente para no recaer de verdad. Quizá seguramente, aún nuestras estructuras serotoninérgicas aún estén un poco perezosas en el cerebro y que nuestra vida se haya visto algo resentida (relaciones, estado de salud general, imagen corporal, estado laboral o de estudios, etc.).
Te propongo utilizar este poquito de miedo en forma de alerta para llevar a cabo estos auto-cuidados generales hacia ti misma/o. Pero ¡¡OJO!! lo más importante de todo es que los debes hacer desde el AMOR, y no desde el miedo. Los haremos con cariño hacia nosotras mismas, para estar más sanas y equilibradas y como un reto de superación. Lo contrario es hacerlo bajo un discurso de auto-exigencia y desvalorización. Por tanto, tomando como eje el principio de realidad, aquí y ahora, toma tu responsabilidad y empieza a cuidarte no sólo para evitar una recaída de la depresión sino para establecer un estilo de vida sano, equilibrado, saludable y en última instancia… FELIZ
Ahí van…

1. EJERCICIO FÍSICO DE MODERADO A INTENSO. Adaptado a tus posibilidades pero lo máximo que puedas. Escoge una actividad que te agrade y que suponga cierto reto. Si es muy difícil para ti tener la voluntad de seguir un plan de ejercicio continuado, puedes apuntarte a un gimnasio con clases divertidas, un entrenador/a personal, un grupo de deportistas que ya esté hecho y salgan a patinar, por ejemplo. En definitiva PÓNTELO FÁCIL

2. ALIMENTACIÓN EQUILIBRADA. Conecta con tu estómago, tu sistema digestivo. Si logras tener una «conversación» realmente verdadera, podrás descubrir que no necesitas comer tanto o que sin embargo conectas con la sensación de hambre (personas que han perdido mucho peso con la depresión). Es muy importante que escuches estas necesidades y le hagas caso a tu cuerpo. Además, recomiendo estar pendiente de ingerir alimentos que contengan un alto contenido en triptófano (aminoácido que se obtiene en la dieta, y que el cerebro necesita para sintetizar serotonina) Puedes buscar más información en la web, hay muchas páginas muy buenas de nutrición. No se trata de una «dieta para perder peso» ni nada «sufriente», por favor, hagamos todo esto amable, solo desde la conciencia y la responsabilidad. Al igual que en el punto anterior, te recomiendo si te cuesta mucho trabajo hacerlo sola/o, acude a un profesional de la nutrición, coméntale tu caso y que te acompañe en este cambio hacia la salud.

3. ACUDE A LAS PLANTAS Si has dejado ya la medicación, puedes acudir a algunos complejos vitamínicos con triptófano, hipérico o hierba de san juan, etc. Si tienes ansiedad, utiliza la valeriana, pasiflora, melisa, azahar, menta, etc. Puedes preguntar en tu herbolario más cercano.

4. DESCANSO ADECUADO. Duerme las 7 u 8 horas estándar de la noche y si, además, necesitas descansar más a menudo o hacer una siesta, hazlo, aunque no recomiendo una siesta más allá de media hora, para no desestabilizar el sueño de la noche. Es importante que descanses y seas amable. Si has ido con amigos una tarde y aún estás un poco depre ha sido un acontecimiento heroico, así que ahora toca el descanso del guerrero, merecido. Aunque no duermas, puedes tumbarte en el sofá a ver la tele sin hacer nada. Recuerda, siempre amable con uno mismo y con responsabilidad.

5. RODÉATE DE PERSONAS POSITIVAS que te aporten. Atrévete a pedir ayuda cuando lo necesites, sin exigencia y con asertividad. Si te cuesta trabajo salir con un grupo de gente o salir de casa, pide a una persona de confianza que te vaya a recoger y te ayude en ese momento de despegarte del sofá, vestirte, peinarte y salir. Es importante que el plan que vayas a hacer no supere tu nivel de energía tanto como para sentirte ansiosa/o. Puedes empezar por un plan tranquilo como dar un paseo un una amiga o tomar un café con un grupo de 3 ó 4 personas. Los grupos muy numerosos suelen agobiar a la mayoría de personas que han sufrido depresión. Tú también tienes mucho que aportar a los demás, simplemente con estar ahí y preguntarle a alguien «¿cómo estás?» y escucharle, es muchísimo. Muchas personas pagan una terapia simplemente porque en su día a día no se sienten escuchados por nadie así que para que veas, no tienes que hacer gran cosa, ni sonreír ni decir nada súper interesante ni aportar grandes ideas, tu presencia y tu escucha ya es muchísimo. Sé tú misma/o.

6. PON CONCIENCIA EN TUS PENSAMIENTOS. Ten presente esos personajes internos negativos que, en forma de «diablillos», te hablan para decirte que no vales nada, que el mundo no merece la pena, que la gente es tonta, o que tu eres tonta, que para estar así mejor no estar, etc. Toma tu responsabilidad y sé realista, aquí y ahora con tu proceso. Te estás recuperando de una crisis y lo estás haciendo muy bien paso a paso, con la energía que vas teniendo disponible y lo mejor que puedes.

7. Haz alguna actividad agradable, aficiónate a algún hobbies que te haga conectar con tu esencia, con tu alma, con tu corazón. Sea lo que sea. Sin juicios ni autocríticas. Lo importante es que se active la bioquímica del placer. (Cuidado aquí con actividades de EVASIÓN, como videojuegos en exceso, horas y horas viendo series, etc.)

8. EVITA LOS TÓXICOS. Alcohol y drogas por supuesto, pero también hay otros tóxicos que debemos tener en cuenta como personas que nos pongan nerviosos o que no nos sienten bien (sea por el motivo que sea y tengas el parentesco que tengas), relaciones adictivas y los pensamientos tóxicos. Estos últimos, si vienen, simplemente sé consciente que es un pensamiento y ya está, que eso no te define, simplemente es algo que se te ha venido a la cabeza y que tiene que ver con la depresión, ya está, obsérvalo y sigue con lo que estabas haciendo.
Hay otros tóxicos que no tenemos muy en cuenta y cada vez hay más investigaciones al respecto de sus efectos negativos sobre las personas, como azúcares refinados, alimentos muy procesados, el humo del tabaco de personas con las que convives, ruidos continuos, falta de higiene (personal y de la vivienda), desorden o kaos en la casa, programas de televisión tóxicos, etc.

9. HOY ESTOY TRISTE...pánico!!! Recaída!!! eh eh eh…para el carro… La tristeza es una emoción más y forma parte de la vida. Puedes observar cómo es esa sensación de tristeza o vacío, un poco de angustia, incomodidad, baja energía, la cabeza dando vueltas, las ganas de desaparecer… Simplemente párate, respira y observa; sólo es un ESTADO aquí y ahora, puedes dejar que ocurra, ser amable y hacer lo que necesites. Puedes llorar un rato como un acto de aceptación y gestión emocional, acompañarte con música si quieres, hablar con alguien de confianza para desahogarte, etc. Al fin y al cabo se trata simplemente de aprender a gestionar esas emociones. NO es depresión, es un día triste, ¿ok?

10. Cierta rutina diaria. Levántate y vete a la cama más o menos a la misma hora, come a la misma hora e introduce el deporte, tus obligaciones diarias y tu descanso en una planificación realista y adecuada para tu momento actual. La manera de saber si es adecuada es que te suponga un nivel de ansiedad sostenible. Si no te supone nada de ansiedad, quizá debes barajar la posibilidad de apretarte un poco más las tuercas, y si te supone mucha ansiedad, quizá tienes que ir más lento, y eso también está genial. (Ojo, a lo mejor no te produce nada de ansiedad y está estupendo también. Depende de cada persona)

Espero que te hayan servido estas recomendaciones y como siempre digo, si ves que sola/o no puedes hacer esos cambios, es bueno que acudas a tu terapeuta y lo puedas trabajar cada semana o cada quince días hasta que cojas toda la fuerza que necesitas.

MEDITACIÓN GUIADA PARA LA CONFIANZA Y LA SEGURIDAD

MEDITACIÓN GUIADA PARA SENTIR SEGURIDAD, FIRMEZA Y PROTECCIÓN

Meditación guiada para sentir seguridad, protección, confianza

Muchas personas tienen un estado de alerta innecesariamente sobreactivado en el momento presente. Es importante que veas qué es lo que te produce esta estado, dónde y cuándo aprendiste que debías estar tan alerta o quizá te pasó algo que te marcó en el pasado. Esto es un trabajo que hacemos en terapia. No obstante, es verdad que mientras que lo descubres y no y haces ese trabajo de revisión para poder erradicarlo, sigues teniendo esos síntomas de ansiedad, estrés crónico, inseguridad, baja autoestima, etc. Por eso me gusta trabajar en dos niveles, en cuanto a lo profundo (que es lo que te cambia realmente) y otras veces, necesitamos atender a esos síntomas que nos están gritando.

Aquí te dejo un material para crear una nueva experiencia de protección, seguridad y firmeza que te proporcionará un estado de calma y confianza que va a permitir que tu sistema de alerta se equilibre.

Los efectos del estrés crónico son verdaderamente nefastos para la salud.

Esta visualización la he utilizado con pacientes con trastornos de la alimentación, obsesiones, trastornos de ansiedad, y también con personas que simplemente se sienten inseguras y desconfiadas.

A veces nos esforzamos tanto para que todo lo que está fuera sea correcto que llegamos a la extenuación mental y física. Esfuerzos como contentar a los demás, ser correcta siempre o perfecta, tener un cuerpo bonito (según lo que dicta la sociedad, o Disney, o la moda, o mi abuela, o…) Otras personas tienen muchas ansiedad porque no han sentido en su seno familiar infantil la contención emocional o protección que necesitaban, o no la tuvieron en una cantidad suficiente (casi todos, en nuestra tierna infancia). Esta meditación es una experiencia para sentir esta protección y contención que ahora compulsivamente buscamos fuera y no encontramos. ¿Por qué nos va mal buscando esa seguridad en el mundo?

Porque no está fuera sino dentro de ti