CÓMO GESTIONAR LA FRUSTRACIÓN EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS

Con la crisis sanitaria del coronavirus y sus repercusiones económicas, nuestras vidas se han visto modificadas y limitadas en muchos aspectos, siendo el primer efecto, como no, la frustración.
En este artículo quiero facilitaros algunas ideas para superar esta emoción mixta, que proviene de la caída de una expectativa que previamente teníamos y que ahora no es posible ya, o al menos no de la manera que habíamos planeado o bien, tenemos que esperar un tiempo para poder realizar aquello que queríamos, quedándonos ahora en un vacío extraño y lleno de miedos.
Aquí entra en juego nuestra capacidad de adaptación y por tanto nuestra resiliencia.
En esta época me estoy encontrando en consulta personas que ahora tienen que asumir esos nuevos retos y esas emociones incómodas como ésta de la que hablo hoy: la FRUSTRACIÓN

TIPS PARA GESTIONAR LA FRUSTRACIÓN.

  1. Lo primero es tener conciencia de tus propias emociones y ponerle un nombre, sin juicio, simplemente reconócela dentro de ti y dale un lugar porque es lo que te está pasando a ti y eso es importante. No vale regodearse ni victimizarse pero tampoco negarla.
  2. Una vez que te has dado cuenta… Ok, estoy frustrada/o, debes gestionar esa emoción que está en ti ahora y expresarla de una forma saludable.
        • Si sientes tristeza, llora todo lo que necesites durante un rato
        • Si sientes enfado o ira coge unos periódicos viejos y rómpelos, pega gritos en medio del campo (cuidado con hacerse daño en la garganta), pega puñetazos a un cojín o a un saco de boxeo, escribe una carta de odio a tu ex (no se la mandes), pega balonazos, etc. En definitiva, se trata de dar salida a esa energía rabiosa que está dentro, porque si no la echas afuera es muy difícil que te deshagas de ella y se va a enquistar. Toma un tiempo para esto, es importante. Una manera NO SALUDABLE de gestionar la ira es echársela a otra persona. Muchas personas tienen esta tendencia pero debemos ser muy conscientes de nuestra propia emoción y pararnos un momento a decidir. Porque si la echas en otro, le dañarás y esto a su vez te repercute a ti mismo por el efecto boomerang. No hace falta llegar al extremo, se puede gestionar antes, sin tener que llegar a explotar tan fuerte. Para ello, muy importante parase a observarse y medir la intensidad de la olla exprés.
        • Si sientes miedo, debes procurar que no te bloquee. Todos tenemos miedo y de hecho es necesario para sobrevivir. Date cuenta que quizá tu nivel de alerta está ahora más activo, es normal, en España nos dijeron hace muy poco la palabra «alerta«. Eso está aún en nuestro subconsciente y nuestro sistema de defensa psico-corporal es coherente con esta información externa. El problema es que se nos queda muy adentro esta sensación, y malinterpretamos como peligrosos algunos estímulos cuya probabilidad de que lo sean realmente es muy baja.

3. Evita quedarte obsesivo en la preocupación. Es muy humano querer solucionar problemas pero a veces, no sabemos cómo y simplemente debemos trazar un nuevo plan y aún no sabemos. Otras veces sí sabemos cómo lo vamos a hacer pero tenemos que esperar un poco de tiempo (la impaciencia). Por tanto, es muy importante que confíes en que aunque ahora no puedes hacer nada, todo cambia y todo pasa

4. Traza tu plan, medita sobre lo que te preocupa y toma decisiones para tu presente. A veces la toma de decisiones en tiempos de incertidumbre se basa en decidir cuándo voy a decidir. Una decisión también es decidir no decidir por ahora, marcarte una fecha para hacerlo y mientras tanto, recuerda tu decisión y sé fiel a ella. Con este trabalenguas me refiero a que si todavía no tienes la información necesaria has de tomar las pequeñas decisiones que se pueden ir tomando al día, pero no más. Por ejemplo, «cuando sepa de cuánto dinero dispongo para las vacaciones, decidiré si reservo un hotel de 5 estrellas y un vuelo o si reservo un hostel y un billete de autobús»

5. Céntrate en el presente, en tu respiración, siente tus pasos firmes sobre el suelo, el viento, el sol. Muchas de nuestras dificultades psicológicas se basan en estar demasiado centrado en el futuro y ¿qué ocurre? El futuro aún no existe, así que estás en NINGÚN SITIO, no estás. Ahora tienes que desarrollar tu creatividad y tu voluntad para recordarte: ¡¡Eh!! Que estoy aquí, cocinando, trabajando, o hablando con una amiga, voy a saber de ella, por ejemplo.

6. Pon más atención a lo que tienes que a lo que no tienes. A veces estamos demasiado acostumbrados a solucionar los problemas, y eso es muy saludable. El problemas es ese «demasiado«. Podemos solucionarlos con mayor tranquilidad si nos paramos un momento a sentir la dicha de todo lo que  sí tienes. No digo hacer una lista mental de manera superficial sino pararte a sentir realmente esa sensación en la que no te paras normalmente. ¿Te has parado alguna vez, un minuto entero, a sentir la comodidad de tener tu propio coche? ¿Y de tener agua caliente en el grifo de tu casa? ¿Y a sentir que tus padres te han pagado la carrera? ¿A sentir que tu cuerpo es perfecto tal como es, que no tienes ninguna malformación y que tus órganos funcionan perfectamente? Son cosas que parecen muy obvias en esta sociedad, pero realmente son riquezas que no vemos, nos parece normal y vamos como un imán a aquello que NO, aquello que supone un reto o un problema, por tanto nunca descansas, siempre estás en alerta. Si te paras a sentir la dicha de lo bueno que tienes y eres, te sentirás fuerte y más seguro para afrontar cualquier dificultad.

7. Duerme las horas necesarias, aliméntate bien, evita los tóxicos, haz deporte, limpia tu entorno, rodéate de personas que te aporten positividad. En definitiva, céntrate en cuidarte. No estás todo el día pensando en lo malo y de este modo te estás preparando para la siguiente etapa.

8. Agárrate a la vida… Jamás pensé que yo misma pudiera decir esta frase con el coraje que me ha dado siempre…siempre la vi un poco happyflower o ambigua… pues nada, al final, yo también la uso… En este punto Freud diría que te centres más en tu impulso de vida, constructivo, que en tu impulso de muerte, destructivo. Para ello es muy importante ir a lo sencillo, a lo básico, en un tiempo de kaos, es muy importante permanecer en el centro del tornado para salvarse. Así que llena de plantas tu casa, visita la naturaleza y siéntela realmente, cuida tus relaciones, disfruta una comida sana y sabrosa, ríete, haz cosas que te gustan, canta, baila, cambia 20 minutillos de sueño por hacer el amor si te apetece, llama a tu abuela, ponte en contacto con animales, con los niños, pasea. Ve a lo sencillo, no tiene por qué ser intenso, sólo siente la vida que hay a tu alrededor.

En definitiva, como diría Byron Katie, se trataría de «amar lo que es». A veces lo que se dice amar amar…no lo podemos amar con alegría ahora, pero sí aceptarlo y seguir hacia delante desde el presente.

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