Terapia para ansiedad

te acompaño en el camino

Muchas personas acuden a mi consulta a raíz de haber sentido síntomas de ansiedad. Bajo mi punto de vista, éste es un momento importante en el que nuestro sistema psicológico, emocional y físico nos pide parar a poner atención a algo. Para mí es una alerta, una llamada, es el síntoma que nos avisa que hay trabajo que hacer. El sistema nervioso se ha alterado y sentimos opresión en el pecho, taquicardias, la mente rápida, quizá pensamientos catastróficos, temblores, mareos, respiración agitada, escalofríos, rigidez o tensión muscular y una desagradable sensación de descontrol en la que se nos viene el pensamiento de “me voy a morir” o “me estoy volviendo loca”. Son ejemplos de síntomas de ansiedad.

Cuando la ansiedad lleva mucho tiempo en el sistema y se agrava, nos bloquea y tenemos un sistema nervioso tan alterado y tan alerta que nos impide llevar una vida funcional, a veces podemos diagnosticar los llamados trastornos de ansiedad, atendiendo a los manuales diagnósticos como CIE o DSM.

Otras veces no llegamos a tener un diagnóstico de trastorno de ansiedad porque bueno, seguimos en la vida funcionalmente aunque sufriendo mucho. Igualmente es bueno trabajar en nosotros mismos y de ese modo impedimos que la ansiedad vaya a más.

En muchas ocasiones, desde nuestra buena intención y resiliencia, hemos sentido ansiedad, momentos bajos o de crisis, y hemos salido adelante, hemos superado la crisis y es algo absolutamente natural y resiliente. El problema es cuando se acumulan emociones, preocupaciones, acontecimientos estresantes, tenemos demasiada sobrecarga y simplemente que hay un funcionamiento en nosotros mismos que nos ha llevado al límite (por ejemplo, mucha autoexigencia o perfeccionismo, mala gestión emocional, obsesiones, pensar “tengo que poder con todo sola”, no permitirse recibir, encargarse de todo, etc)

¿Cómo trabajaremos?

Equilibrio Psicofísico

Lo primero que hemos de hacer cuando ya tenemos el sistema nervioso en alerta es trabajar por tener un equilibrio psicofísico. Es muy importante hacer ejercicio físico (cada uno como pueda/le guste) y lo más fuerte que pueda. Alimentarse bien, descansar, ordenar hábitos de sueño. En ocasiones también aconsejo la ayuda de algún producto natural de venta libre que ayude a relajar el sistema nervioso.

Es muy común la ansiedad en personas que pasan mucho tiempo sentadas (estudiantes, trabajadores de oficina, etc.) quienes tienen una actividad mental muy intensa e incluso estresante, sin embargo su actividad física diaria es muy escasa. Obviamente hay un desequilibrio!

Por otro lado, en terapia a veces realizamos algunos ejercicios de liberación emocional para descargar tensión acumulada así como para aprender a relajarnos (y no sólo me refiero a meditar).

Trabajo de gestión emocional

La emoción más común en la ansiedad es el miedo. Por tanto en la terapia aprenderemos maneras, herramientas de pensamiento para poder gestionar esta emoción. Otras veces se trata de un cúmulo de emociones, más o menos intensas, como la tristeza o la rabia.

Trabajo con los pensamientos

Hemos de aprender a identificar esas cadenas de pensamiento que nos hacen daño, que no son adaptativas y tienen que ver más con el miedo que con nuestra fuerza y nuestra capacidad amorosa. No se trata simplemente de tener “pensamientos positivos” sino de pensamientos más realistas, tomar tierra, pensar con más realidad, más lógica, más cariño, con menos juicios y sin proyecciones.

El origen de tu ansiedad. ¿Qué te llevó hasta aquí?

La respuesta a esta pregunta puede ser lo más sencillo del mundo o también muy profunda, atendiendo a factores situacionales de la vida actual, de la historia reciente, pero también hay muchas personas que descubren patrones de pensamiento aprendidos en la infancia y que ya no sirven, la presencia de algunos traumas que aún siguen resonando en ellos, vivir en “supervivencia”, etc.

De este modo, podemos poner esa conciencia para tenerlo en cuenta y avanzar. Realizar los cambios coherentes con las necesidades que tengas en este momento de tu vida y crecer como persona.

Decisiones personales

Este apartado en realidad estaría fuera de las sesiones de terapia y la terapeuta no suele influir. Pero he añadido este apartado ya que lo considero importante para que nuestro sistema nervioso esté en consonancia con cómo queremos vivir. Hay un aspecto que las personas suelen conseguir tras un tiempo de terapia y es la cualidad de la coherencia interna-externa. Se trata de tomar las decisiones conscientes que nos hagan falta para vivir en coherencia con nosotros mismos. 

Ejemplos pueden ser: tomarse la vida más tranquila, establecer rutinas de salud, descansar más, alejarse de personas que no nos aportan, atrevernos a poner en marcha nuestros sueños o aspiraciones, abrirnos al amor a pesar del miedo, no exigirnos tanto, no procastinar, etc. 

Son decisiones y poner voluntad para poner en marcha la vida que realmente queremos vivir.

Tipos de trastornos de ansiedad

Trastorno de ansiedad generalizada (TAG)

Un tipo de ansiedad muy cognitiva. Se trata de preocupaciones excesivas y persistentes por múltiples aspectos de la vida cotidiana, acompañadas de síntomas de ansiedad, provocadas por los pensamientos de preocupación. En la terapia incidiríamos precisamente en parar la cadena de pensamientos de miedo o catastróficos.

Trastorno de pánico

Episodios repetidos de miedo intenso o pánico súbito (ataques de pánico), con preocupación por que vuelvan a ocurrir.

Solemos trabajar, en primera instancia, recursos para gestionar los ataques de pánico y regular el sistema lo antes posible, bajar la alerta, gestionar emociones, pensamientos y desarrollar manera más adaptativas de gestionar las desavenencias.

En un segundo momento vamos más profundo, viendo qué circunstancias, aprendizajes y mecanismos te llevaron hasta aquí. La clave está en poner consciencia de los mismos, ordenarlos, modificarlos por otros mecanismos más realistas y adaptativos y bañarlo todo de mucho cariño hacia nosotros mismos.

Agorafobia

Temor o ansiedad intensa en situaciones donde escapar o recibir ayuda puede ser difícil o embarazoso, lo que suele llevar a evitación de lugares o situaciones. El componente obsesivo y fóbico es importante.

La manera de trabajar sería muy parecida al caso anterior pero en este caso, el componente fóbico hace necesario utilizar el método de la exposición progresiva, que consiste en ir exponiéndonos, progresivamente, a las situaciones que se han convertido en fóbicas, una a una, poco a poco y paso a paso, consiguiendo finalmente aumentar nuestra fuerza interior y nuestra libertad.

Fobia específica

Miedo intenso, persistente y desproporcionado ante un objeto o situación concreta (por ejemplo, animales, alturas), con conductas de evitación intensas.

Trastorno de ansiedad social (fobia social)

Miedo o ansiedad marcada en situaciones sociales por temor a la evaluación negativa o al juicio de otros.

¿Qué piensas sobre ti mism@ y que proyectas en los demás? El miedo se manifiesta en no ser querido, amado y aceptado por otros. Puede originarse en experiencias pasadas así como por mecanismos de proyección en los que, lo negativo que pienso de mí mismo lo pongo en la mente de los demás. Poner consciencia en éste mecanismo es esencial para ir tomando confianza y bajar la alerta. Todos necesitamos sentirnos pertenecientes y con una red de gente que nos apoya y nos ama y reciba nuestra presencia y lo que aportamos al mundo.

Trastorno de ansiedad por separación

Miedo o ansiedad excesivos ante la separación de figuras de apego (generalmente reconocido en infancia/adolescencia, pero también posible en adultos).

Hipocondría

Preocupación constante y desproporcionada por la propia salud, interpretación de sensaciones corporales o pequeñas dolencias como una enfermedad grave o un intenso miedo a padecerla, así como tener algo grave y no saberlo hasta que sea “demasiado tarde”, etc. Estos pensamientos vienen acompañados de síntomas de ansiedad elevados. A veces muchas personas van al médico numerosas ocasiones para comprobar si tienen la grave dolencia que piensan.

Mutismo selectivo

Incapacidad persistente para hablar en determinados contextos sociales (por ejemplo, en la escuela), a pesar de hacerlo en otros. Éste trastorno de ansiedad tiene mucho que ver con una respuesta de bloqueo y se encuentra mayoritariamente en la infancia.

Otros trastornos de ansiedad o relacionados con el miedo

Categoría que se usa cuando los síntomas de ansiedad son relevantes pero no encajan en los tipos anteriores.

Trastorno de ansiedad no especificado

Cuando hay síntomas significativos de ansiedad que causan malestar o impacto pero no cumplen criterios específicos de otros diagnósticos.

Trastorno Obsesivo-compulsivo (TOC)

La persona vive atrapada en un ciclo de pensamientos intrusivos (obsesiones) y conductas repetitivas o rituales (compulsiones) que intenta hacer para reducir la ansiedad.

Desde una mirada más profunda, el TOC puede entenderse como un intento desesperado de la mente de evitar el peligro y la culpa a cualquier precio. Es un mecanismo que conlleva cierta desesperanza en el fondo.

ahora es el mejor momento

Te damos el apoyo y el equilibrio emocional para una vida plena

te acompañamos en todo el camino

Psicoterapia Integrativa

ESTRÉS Y SOBRECARGA

TERAPIA EMDR PARA TRAUMAS

PERSONAS ALTAMENTE SENSIBLES

CRISIS VITAL Y ESTADOS ANSIOSO-DEPRESIVOS