Personas Altamente Sensibles

Había pasado toda mi vida sintiéndome un poco bicho raro, maniática, expuesta, con ansiedad, algo inadecuada en la sociedad y sintiendo que para encajar tenía que sentirme saturada

Nací en Sevilla, capital de Andalucía. Es una maravillosa tierra en la que se vive la vida en los barrios (yo me crié en Triana), se habla alto en los bares, la energía del sol y el buen tiempo animan a salir de casa, los grupos pueden ser muy numerosos, además tengo una gran familia extensa, en la que mis amados seres queridos hablan a un volumen muy alto y en un ritmo muy rápido, las conversaciones vuelan! 

La gente se pisa para hablar. Sevilla es una capital en la que el tráfico y el ruido en la ciudad son diarias. Ambulancias, pitos, el humo de los coches, las muchedumbres, el olor a azahar de la primavera, las campanas de la macarena sonando mientras pasa una moto, huele a churros, hay sol y mucha gente en la calle, te das cuenta de que hay una persona vagabunda y sientes compasión. Hay puestos en los que venden artesanía y te parece muy bonita e interesante. Miras el reloj y llegas algo tarde al sitio donde debes llegar y te das cuenta de que vas cargada y te duele la espalda.

Sigues caminando, ahora huele a tabaco, hay una farmacia con luces intensas, te acuerdas que tienes q comprar algo pero ahora no te da tiempo, escuchas una música que te encanta y te recuerda a una amiga que quieres mucho. Alguien escupe en la calle y sientes asco, de repente te das cuenta de lo sucia que está la calle y además hay una mierda de perro ahí al lado.

Podría seguir describiendo escenas pero sería demasiado extenso!! Si no eres una persona altamente sensible, este pasaje puede resultar curioso, pero cuando tenemos el rasgo PAS, todos esos estímulos a la vez suelen resultar abrumadores. 

Cuando descubrí que yo tenía el rasgo (allá por mis 30 años), entendí tantas cosas de mi vida…me dio tanta calma y comprensión que pude empezar a mirarme con mucho más amor a mí misma y sentirme realmente fuerte de verdad.

A continuación te explico en qué consiste el rasgo PAS y cómo trabajamos en terapia para que resulte más fácil vivir el día a día siento una persona altamente sensible.

¿En qué cosiste el rasgo PAS?

El rasgo PAS (Personas Altamente Sensibles) es una característica de la personalidad presente aproximadamente en un 15 a 20 por ciento de la población. No se trata de un trastorno ni de una enfermedad, sino de una forma particular de procesar la información y de experimentar el mundo. Las personas con alta sensibilidad tienen un sistema nervioso más receptivo a los estímulos internos y externos, lo que influye en cómo sienten, piensan y se relacionan.

Quienes poseen el rasgo PAS suelen
percibir con mayor intensidad los detalles del entorno, los cambios sutiles en el ambiente y los estados emocionales de otras personas. Esta profundidad en el procesamiento hace que vivan las experiencias de manera más intensa, tanto las agradables como las difíciles. No solo registran lo que ocurre, sino que lo elaboran internamente con mayor profundidad.

Una de las características centrales del rasgo PAS es la tendencia a la sobreestimulación. Dado que se capta mucha información a la vez, los entornos con exceso de ruido, prisas, exigencias o estímulos pueden resultar especialmente agotadores. Esto no significa que la persona sea débil, sino que su sistema nervioso necesita más momentos de pausa y regulación para recuperar el equilibrio.

La empatía suele estar muy presente en las personas altamente sensibles. Hay una gran capacidad para conectar con las emociones de los demás, captar matices relacionales y percibir lo que no siempre se expresa con palabras. Esta cualidad favorece vínculos profundos, pero también puede llevar a cargar con emociones ajenas o a tener dificultad para poner límites si no se ha aprendido a cuidarse emocionalmente.

El rasgo PAS también se relaciona con una vida interior rica. Son frecuentes la reflexión profunda, la creatividad, la intuición y la sensibilidad hacia el arte, la naturaleza y la belleza. Muchas personas altamente sensibles necesitan espacios de calma y soledad para integrar lo que viven y mantener su bienestar emocional.

Cuando una persona no conoce su rasgo, puede sentirse diferente, excesiva o fuera de lugar, sobre todo en contextos donde se valora la rapidez, la productividad constante o la dureza emocional. Esta falta de comprensión puede favorecer la aparición de ansiedad, sobrecarga o autoexigencia. Sin embargo, cuando el rasgo se entiende y se respeta, la sensibilidad se convierte en una fortaleza que permite vivir con mayor conciencia, empatía y profundidad.

En terapia acompañar a las personas con rasgo PAS implica ayudarles a comprender su propio funcionamiento, regular la sobreestimulación, aprender a poner límites y desarrollar una relación más amable consigo misma. No se trata de dejar de ser sensible, sino de aprender a vivir esa sensibilidad de una forma equilibrada y sostenible. Se trata al fin y al cabo de responsabilizarnos de nuestras propias necesidades y autocuidado. Sin esperar tampoco que el mundo nos sostenga o nos cuide como si fuéramos débiles, no.

Ser una Persona Altamente Sensible significa tener un modo particular de estar en el mundo. Con autoconocimiento y apoyo adecuado, esta forma de sentir puede convertirse en una gran fuente de riqueza personal y relacional.

Las investigaciones muestran que las personas altamente sensibles tienden a tener una mayor activación en áreas del cerebro relacionadas con la atención, la empatía, la conciencia emocional y el procesamiento sensorial. Se trata de un funcionamiento hiperactivado en determinadas zonas.

Esto significa que no solo registran más estímulos, sino que los elaboran con mayor profundidad.

Un sistema nervioso más receptivo

El sistema nervioso de una persona PAS suele ser más sensible a sonidos, luces, olores, cambios sutiles en el entorno, expresiones faciales y tono emocional de los demás

Mientras otras personas pueden filtrar muchos estímulos automáticamente, en las PAS ese filtro es más permeable. Entra más información… y el cerebro se toma más tiempo para procesarla.

Por eso pueden sentirse fácilmente sobreestimuladas, pero también percibir matices que otros no notan.

Todo se siente más intenso porque hay una combinación de factores:

Entra más información sensorial y emocional, se procesa con más profundidad y se activa con facilidad el sistema emocional. Cuando una persona PAS aprende a regular la sobreestimulación y a respetar sus tiempos de descanso, esta forma de funcionamiento se convierte en una gran fortaleza: intuición, creatividad, empatía y profundidad en las relaciones.

La clave no es endurecerse, sino aprender a cuidarse con un sistema nervioso que siente el mundo con más intensidad.

Esto hace que las experiencias, tanto positivas como negativas, se vivan con mayor intensidad. Una conversación bonita puede conmover profundamente, pero un conflicto o un ambiente tenso también puede resultar muy impactante.

La terapia psicológica puede ser un espacio especialmente valioso para las personas con rasgo PAS, ya que ofrece un entorno seguro donde comprender y validar esta forma de sentir y percibir el mundo. Muchas personas altamente sensibles han crecido sintiéndose “demasiado intensas”, “muy emocionales” o “exageradas”, lo que genera autoexigencia y desconexión de las propias necesidades.

En un proceso terapéutico es posible aprender a reconocer las señales de sobreestimulación antes de llegar al agotamiento, desarrollar recursos de regulación emocional y corporal, y fortalecer la capacidad de poner límites sin culpa. También se trabaja la relación con la autoexigencia, el perfeccionismo y la tendencia a responsabilizarse en exceso de los demás.

La terapia ayuda a transformar la sensibilidad en una aliada. En lugar de vivirla como algo que desborda, la persona puede empezar a experimentarla como una fuente de intuición, empatía y profundidad en los vínculos. Integrar el rasgo PAS no significa dejar de sentir intensamente, sino aprender a cuidarse mientras se siente.

Contar con acompañamiento profesional permite recorrer este camino con mayor claridad, sostén emocional y respeto por el propio ritmo.

Te acompaño a regular tu ritmo y tu vida PAS. De PAS a PAS 😉

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