Estrés y sobrecarga

Cuando el cuerpo y la mente dicen basta

En realidad, el estrés forma parte de la vida. Nos ayuda a reaccionar, adaptarnos y responder a las demandas del día a día. Nuestro sistema nervioso simpático y el cortisol son nuestros amigos. 

Sin embargo, cuando las exigencias externas e internas superan de forma continuada nuestros recursos disponibles, aparece la sobrecarga: un estado de agotamiento físico y emocional que puede afectar profundamente a la salud mental.

Muchas personas llegan a consulta diciendo: “no puedo más”, “todo me supera” o “estoy agotada”. Comprender qué es el estrés, cómo se acumula y qué señales nos envía el cuerpo es el primer paso para empezar a cuidarnos.

¿Qué es el estrés?

El estrés es una respuesta natural del organismo ante situaciones que percibimos como exigentes, amenazantes o que requieren un esfuerzo de adaptación. Cuando aparece de forma puntual, puede ser útil: nos activa, nos enfoca y nos ayuda a resolver problemas.

El problema surge cuando el estrés se vuelve constante y el cuerpo no tiene tiempo para recuperarse. Entonces el sistema nervioso permanece en un estado de alerta prolongado que termina pasando factura.

¿Qué entendemos por sobrecarga?

La sobrecarga aparece cuando durante mucho tiempo sostenemos más responsabilidades, emociones o exigencias de las que podemos manejar de forma saludable.

No siempre se debe a una sola causa. A menudo es la suma de muchos factores:

La persona sigue funcionando, pero cada vez con mayor esfuerzo, menor sensación de bienestar, saturada, a veces irritable, cansada, con algo de ansiedad, a veces con insomnio.

Señales de que estás viviendo estrés y sobrecarga

Síntomas físicos

Síntomas emocionales

Síntomas mentales

Muchas personas normalizan estas señales y siguen adelante, sin darse cuenta de que su sistema nervioso está pidiendo una pausa o un cambio de mood.

¿Por qué nos cuesta tanto parar?

En muchos casos, la sobrecarga no se mantiene solo por lo que ocurre fuera, sino también por lo que ocurre dentro:

En la terapia, desde una mirada más profunda, el estrés crónico suele estar vinculado a una forma de vida en la que la persona se ha acostumbrado a ponerse en último lugar, éstos son algunos de los patrones aprendidos y que tenemos que “desaprender” si queremos vivir una vida integrada y feliz.

Consecuencias de la sobrecarga sostenida

Cuando el estrés se prolonga en el tiempo sin espacios de recuperación, puede derivar en:

El cuerpo no colapsa de un día para otro; va acumulando señales hasta que finalmente no puede sostener más.

Cómo ayuda la psicoterapia integral en el estrés y la sobrecarga

La terapia psicológica ofrece un espacio para poder frenar el ritmo, comprender y reorganizar la forma en que estamos viviendo, de manera que sea sostenible, posible y amable con tu vida.

Desde un enfoque integrativo, se trabaja teniendo en cuenta cuerpo, emoción y pensamiento:

No se trata solo de “organizarse mejor”, sino de cambiar la relación con las exigencias y con uno mismo. Sentirte sobrepasado/a no significa que “no puedes” o que seas una persona débil. Muchas veces significa que has sido muy fuerte durante demasiado tiempo sin el apoyo necesario. La nueva pregunta es, ¿Qué necesito para realmente poder? O ¿Sería bueno soltar aquello que no es necesario?

Escuchar las señales del estrés y pedir ayuda a tiempo es una forma de cuidado y respeto hacia ti mismo/a. Parar no es rendirse: es empezar a recuperar el equilibrio.

Contacta conmigo, te acompaño en este tránsito.

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Psinar Psicoterapia, donde cuerpo, emoción y pensamiento se trabajan de forma conjunta para acompañarte en tus procesos de cambio, ansiedad, crisis vital o trauma. Un lugar seguro para reconectar contigo y recuperar tu equilibrio interior.