ELIMINAR SÍNTOMAS DE ANSIEDAD ¡¡¡YA!!!

CÓMO ELIMINAR LOS SÍNTOMAS DE ANSIEDAD ¡¡¡¡¡INMEDIATAMENTE!!!!!!!
AH…Y ME NIEGO A TOMAR MEDICACIÓN…

Muchas veces recibo en consulta personas con un alto nivel de desesperación debido a que llevan mucho tiempo con síntomas de ansiedad, síntomas depresivos, obsesiones, «demasiada» sensibilidad, y desean que yo les de herramientas para superar los síntomas y que eso se vaya.

Paciente: ¿Qué debo hacer para que eso se vaya ya?

Terapeuta: Llora cuando lo necesites, haz los ejercicios de respiración que hemos hecho en consulta y los ejercicios de relajación, trucos cognitivos para no entrar en «la mentira negativa de la mente», ser consciente de cómo está tu cuerpo y respetar las necesidades en lo posible, algunas técnicas bioenergéticas potentes cuando te ves con mucho nerviosismo, haz deporte, descanso, come bien, sociabiliza, bla bla bla bla…

Paciente: Oiga psicóloga, yo todo eso ya lo he probado y no se me quita!! Quiero que se me quite YA!! No puedo estar así más tiempo

T: Los síntomas de ansiedad que experimentas vienen de un sistema de personalidad, creencias, y tu historia de aprendizajes, tenemos que poner conciencia y voluntad para no realizar las mismas respuestas ante determinados estímulos, de modo que SIEMPRE actuemos de manera automática, condicionada por nuestras antiguas creencias auto-desvalorizadoras, exigentes, etc. Eso no se quita en dos días porque son aspectos profundamente arraigados. Además, a lo largo del proceso terapéutico, iremos trabajando algunos temas o experiencias pasadas que te han marcado y que configuran tu «cuerpo dolor», vamos, tus «traumitas» de la infancia, que te han condicionado toda la vida y que te siguen condicionando desde tu inconsciente. Por tanto requiere un proceso, tener paciencia y constancia. Estamos demasiado acostumbrados a obtener resultados a través del esfuerzo.

Si hago A ocurre B. Ese es uno de los daños de nuestra sociedad actual. Del mismo modo, algunas personas con este sistema de creencias me piden pautas, consejos, para cómo eliminar el síntoma, sin mirar mucho hacia adentro, ¿¿¡¡¡dime como hago para que se me quite esto!!!??

Si estás muy desesperado ya con tus síntomas de ansiedad, obsesivos o de depresión, tu profesional ideal es un psiquiatra pero ah!! NO!! No quieres pastillas porque «eres antipastillas» o «anti-psiquiatras» pero quieres que yo te diga cómo eliminar esos síntomas YA. He aquí la cuestión.

Hay personas que hacen TOOOOOODO lo que «hay que hacer» para que se les quite el síntoma y no se les quita, no entienden por qué no se les quita si hacen todo lo que le ha dicho la psicóloga, si han leído tantos libros de autoayuda, si hablan con su super amiga y confidente sabia que también va a terapia…entonces, ¿¿qué pasa?? Pues te lo diré, que estás únicamente centrado en que se te vayan los síntomas y es de nuevo, una manera de tratarte con rechazo y no con amor. Estás actuando desde el amor condicionado, desde el mandato de que «debes cambiar para ser mejor, para ser aceptado» (por ti mismo)…y de nuevo, vuelves a la carrera de la no aceptación, la exigencia y el miedo. Aquí estás en el mismo círculo vicioso del auto-rechazo, lo cual contribuye al mantenimiento de tus síntomas. Si tienes unos síntomas es por algo y tenemos que tener paciencia.

Para mí, el secreto de la psicoterapia es aprender a amarnos a nosotros mismos, tengamos el síntoma que tengamos. Esta controversia es precisamente lo que te saca de la rueda del hámster. No quiero tener estos síntomas, pero es que no los puedo evitar, voy a luchar contra ellos, hacer lo que haga falta para que se vayan, no los quiero…cachis!! Otra vez están aquí….puffff venga, que se vayan, que se me quite esto…es una manera muy agobiante de vivir con síntomas. Trata el síntoma, a la vez que trabajas lo que hay debajo. Eso sí, no existe la inmadiatez de ¡YA! con ejercicios y tips (lo siento, para los cognitivo-conductuales).

Hay algo que quiero explicar, en plan «Barrio Sésamo» y considero importante.

Hay personas que debido al estrés desarrollan una úlcera estomacal o gastritis… Has estado tanto tiempo con ansiedad y estrés que ya ha llegado a ser un problema psicosomático de salud en tu cuerpo. Sabes que es provocado por el estrés o la ansiedad con la que has vivido en los últimos años…ok, vas a terapia para intentar aprender a vivir con menos estrés, para ordenar tu interior, tu vida, desaprender cosas y aprender otras pero…cuando ya tienes la úlcera, ¿Qué haces? ¿Esperas a trabajar el estrés para ir al médico? O directamente pides cita en el digestivo…créeme, ¡¡lo mejor es que te vayas al digestivo de cabeza!!,

Del mismo modo, si te has contracturado por tensión vas al fisio, si se te sube la tensión arterial a 9/15, ve al cardiólogo y lleva contigo un fármaco antihipertensivo. Si del estrés has engordado, vas al nutricionista para equilibrar tu peso.
Si debido al estrés, los niveles de serotonina en tu cerebro han bajado estrepitosamente, tu cortisol está por las nubes y ya llevas un tiempo con síntomas parecidos a la depresión u obsesivos vas a…

¿¿¿Al psiquiatra???

Uy no no…yo no quiero pastillas. ¡¡Me niego!!

Muchas personas tienen un gran rechazo a acudir al psiquiatra, en casi todos los casos por miedo o desconocimiento, o simplemente piensan que acudir a un psiquiatra por ansiedad o depresión es sinónimo de enfermedad mental o locura, dejando el trabajo de estos profesionales sólo a enfermedades graves como la esquizofrenia, tx bipolar, etc. Y por tanto, «no no, yo no soy de esos». En todo esto, hay también un miedo muy humano y muy profundo que es el «miedo a estar loco», miedo a volverse loco y/o admitir que se está «mal o muy mal». Pues bien, al fin y al cabo es sólo miedo y desconocimiento. Si tienes muchas ideas obsesivas, tu cabeza es una lavadora, te dan ataques de pánico, no puedes dormir…por favor, acude a un buen psiquiatra que sepa escucharte y entenderte, porque hay aspectos físicos que los psicólogos no podemos hacer y de hecho, para avanzar en terapia, debemos eliminar este bloqueo físico, cuando los niveles de algunos neurotransmisores ya han bajado y hay una limitación de funcionamiento. Al igual que tomas cápsulas de hierro cuando tienes anemia, tiroxina cuando tienes hipotiroidismo, etc. Es necesario equilibrar los niveles de neurotransmisores para un correcto funcionamiento.

He estado trabajando durante años con algunas personas que se han negado en rotundo a tomar ningún tipo medicamento regulador de neutotransmisores a pesar de tener una enfermedad mental (anorexia nerviosa, trastorno bipolar, TOC) a pesar de habérselo recomendado muchas veces. Es una pena no haber podido hacer un trabajo profundo con ellas, a pesar de los años, porque cualquier mínima cosa ya es «estoy gorda» o «estoy loca» y no salen de la rueda del hámster, su nivel de serotonina sigue muy bajo y no hay fuerza para crear otras nuevas conexiones en el cerebro. Lo intentamos, durante años, hay mejoría, otras veces recaída, y así.

¿Sabéis qué pienso realmente? Sólo vivimos una vez, y hemos venido aquí para ser felices, para saborear la vida y vivirla intensamente, aprender a amar y amarnos a nosotros mismos y a disfrutar de la vida. Si tienes una crisis, ¿por qué vivir sufriendo por miedo y prejuicios? Puedes paliar tus síntomas ahora con fármacos si son muy perturbadores, y poco a poco trabajar en tu interior con un cerebro fuerte y con buen funcionamiento, lleno de oxígeno y funcionando al 100%, a pesar de que te parezca a veces que no lo está, si hay efectos secundarios como somnolencia, por ejemplo.
Cuando ya pase la crisis aguda, se va sustituyendo por cositas naturales, y finalmente nada, sales andando tú solo/a.

Soy una gran amante del Ayurveda, la fitoterapia, la medicina tradicional china, la homeopatía, el yoga, la meditación, la aromaterapia, etc. Personalmente, las utilizo y quien me conoce sabe que recomiendo el consumo de muchos de estos productos y métodos. Pero en ocasiones, no es suficiente para superar la crisis por la que estamos pasando, por tanto, ¿por qué cerrarse a una posibilidad que nos hará bien?

Otro miedo que me he encontrado es…

¿Y si tengo que depender de esa pastilla para toda la vida?

Un alto porcentaje de personas sólo las utiliza durante una época y luego ya no las toma más, otro porcentaje, las toma en varias ocasiones a lo largo de la vida y otro pequeño porcentaje, las toma de por vida, ¿¿y qué?? Conozco personas de éxito, felices, cumpliendo sus sueños, con familias maravillosas y profesiones que aman, y toman antidepresivas, sí, de por vida. ¿¿Y qué??¿ Te vas a morir 3 años antes de lo que se supone que ibas a morir? ok pero viviste a gusto. No vas a desarrollar Alzheimer por tomarlas!!. En fin, hay muchos bulos, desconocimiento y miedos acerca de los psicofármacos.
Cada vez hay medicamentos más modernos e inteligentes, menos dañinos. Antiguamente los efectos secundarios erran horribles y la imagen del típico manicomio de las películas estaba lleno de síntomas extrapiramidales.

No me gusta la industria farmacéutica, no me gusta el hiper-consumo de medicamentos. Pero sí creo en vivir con amabilidad, con calidad de vida y creo que una manera de quererse a uno mismo y saber cuidarse, con responsabilidad hacia uno mismo, es eliminar prejuicios, informarse bien y tomar decisiones responsables para vivir como desea tu parte sana y sagrada: FELIZ

Ojo, hay otro perfil de personas que sólo quieren la pastilla y no mirar hacia adentro ni cambiar nada de sí mismos ni aprender nada, sólo que se les pase esto. Es otra manera de abandonarse, pasando por la vida de puntillas, huyendo hacia adelante y desconectándose de sí mismos. Al fin y al cabo, es lo mismo pero en el extremo contrario. En este caso el prejuicio suele ser hacia la psicoterapia. De nuevo, miedo y desconocimiento.

Al fin y al cabo, cuando nos negamos tanto a algo «por convicción o creencias» estamos en una rigidez mental, algo de nosotros mismos no estamos viendo, en la mayoría de los casos, es miedo.

¿DESDE DÓNDE TOMAS TUS DECISIONES?
¿DESDE EL MIEDO O DESDE EL AMOR?

CÓMO GESTIONAR LA FRUSTRACIÓN EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS

Frustra
Con la crisis sanitaria del coronavirus y sus repercusiones económicas, nuestras vidas se han visto modificadas y limitadas en muchos aspectos, siendo el primer efecto, como no, la frustración.
En este artículo quiero facilitaros algunas ideas para superar esta emoción mixta, que proviene de la caída de una expectativa que previamente teníamos y que ahora no es posible ya, o al menos no de la manera que habíamos planeado o bien, tenemos que esperar un tiempo para poder realizar aquello que queríamos, quedándonos ahora en un vacío extraño y lleno de miedos.
Aquí entra en juego nuestra capacidad de adaptación y por tanto nuestra resiliencia.
En esta época me estoy encontrando en consulta personas que ahora tienen que asumir esos nuevos retos y esas emociones incómodas como ésta de la que hablo hoy: la FRUSTRACIÓN

TIPS PARA GESTIONAR LA FRUSTRACIÓN.

  1. Lo primero es tener conciencia de tus propias emociones y ponerle un nombre, sin juicio, simplemente reconócela dentro de ti y dale un lugar porque es lo que te está pasando a ti y eso es importante. No vale regodearse ni victimizarse pero tampoco negarla.
  2. Una vez que te has dado cuenta… Ok, estoy frustrada/o, debes gestionar esa emoción que está en ti ahora y expresarla de una forma saludable.
        • Si sientes tristeza, llora todo lo que necesites durante un rato
        • Si sientes enfado o ira coge unos periódicos viejos y rómpelos, pega gritos en medio del campo (cuidado con hacerse daño en la garganta), pega puñetazos a un cojín o a un saco de boxeo, escribe una carta de odio a tu ex (no se la mandes), pega balonazos, etc. En definitiva, se trata de dar salida a esa energía rabiosa que está dentro, porque si no la echas afuera es muy difícil que te deshagas de ella y se va a enquistar. Toma un tiempo para esto, es importante. Una manera NO SALUDABLE de gestionar la ira es echársela a otra persona. Muchas personas tienen esta tendencia pero debemos ser muy conscientes de nuestra propia emoción y pararnos un momento a decidir. Porque si la echas en otro, le dañarás y esto a su vez te repercute a ti mismo por el efecto boomerang. No hace falta llegar al extremo, se puede gestionar antes, sin tener que llegar a explotar tan fuerte. Para ello, muy importante parase a observarse y medir la intensidad de la olla exprés.
        • Si sientes miedo, debes procurar que no te bloquee. Todos tenemos miedo y de hecho es necesario para sobrevivir. Date cuenta que quizá tu nivel de alerta está ahora más activo, es normal, en España nos dijeron hace muy poco la palabra «alerta«. Eso está aún en nuestro subconsciente y nuestro sistema de defensa psico-corporal es coherente con esta información externa. El problema es que se nos queda muy adentro esta sensación, y malinterpretamos como peligrosos algunos estímulos cuya probabilidad de que lo sean realmente es muy baja.

3. Evita quedarte obsesivo en la preocupación. Es muy humano querer solucionar problemas pero a veces, no sabemos cómo y simplemente debemos trazar un nuevo plan y aún no sabemos. Otras veces sí sabemos cómo lo vamos a hacer pero tenemos que esperar un poco de tiempo (la impaciencia). Por tanto, es muy importante que confíes en que aunque ahora no puedes hacer nada, todo cambia y todo pasa

4. Traza tu plan, medita sobre lo que te preocupa y toma decisiones para tu presente. A veces la toma de decisiones en tiempos de incertidumbre se basa en decidir cuándo voy a decidir. Una decisión también es decidir no decidir por ahora, marcarte una fecha para hacerlo y mientras tanto, recuerda tu decisión y sé fiel a ella. Con este trabalenguas me refiero a que si todavía no tienes la información necesaria has de tomar las pequeñas decisiones que se pueden ir tomando al día, pero no más. Por ejemplo, «cuando sepa de cuánto dinero dispongo para las vacaciones, decidiré si reservo un hotel de 5 estrellas y un vuelo o si reservo un hostel y un billete de autobús»

5. Céntrate en el presente, en tu respiración, siente tus pasos firmes sobre el suelo, el viento, el sol. Muchas de nuestras dificultades psicológicas se basan en estar demasiado centrado en el futuro y ¿qué ocurre? El futuro aún no existe, así que estás en NINGÚN SITIO, no estás. Ahora tienes que desarrollar tu creatividad y tu voluntad para recordarte: ¡¡Eh!! Que estoy aquí, cocinando, trabajando, o hablando con una amiga, voy a saber de ella, por ejemplo.

6. Pon más atención a lo que tienes que a lo que no tienes. A veces estamos demasiado acostumbrados a solucionar los problemas, y eso es muy saludable. El problemas es ese «demasiado«. Podemos solucionarlos con mayor tranquilidad si nos paramos un momento a sentir la dicha de todo lo que  sí tienes. No digo hacer una lista mental de manera superficial sino pararte a sentir realmente esa sensación en la que no te paras normalmente. ¿Te has parado alguna vez, un minuto entero, a sentir la comodidad de tener tu propio coche? ¿Y de tener agua caliente en el grifo de tu casa? ¿Y a sentir que tus padres te han pagado la carrera? ¿A sentir que tu cuerpo es perfecto tal como es, que no tienes ninguna malformación y que tus órganos funcionan perfectamente? Son cosas que parecen muy obvias en esta sociedad, pero realmente son riquezas que no vemos, nos parece normal y vamos como un imán a aquello que NO, aquello que supone un reto o un problema, por tanto nunca descansas, siempre estás en alerta. Si te paras a sentir la dicha de lo bueno que tienes y eres, te sentirás fuerte y más seguro para afrontar cualquier dificultad.

7. Duerme las horas necesarias, aliméntate bien, evita los tóxicos, haz deporte, limpia tu entorno, rodéate de personas que te aporten positividad. En definitiva, céntrate en cuidarte. No estás todo el día pensando en lo malo y de este modo te estás preparando para la siguiente etapa.

8. Agárrate a la vida… Jamás pensé que yo misma pudiera decir esta frase con el coraje que me ha dado siempre…siempre la vi un poco happyflower o ambigua… pues nada, al final, yo también la uso… En este punto Freud diría que te centres más en tu impulso de vida, constructivo, que en tu impulso de muerte, destructivo. Para ello es muy importante ir a lo sencillo, a lo básico, en un tiempo de kaos, es muy importante permanecer en el centro del tornado para salvarse. Así que llena de plantas tu casa, visita la naturaleza y siéntela realmente, cuida tus relaciones, disfruta una comida sana y sabrosa, ríete, haz cosas que te gustan, canta, baila, cambia 20 minutillos de sueño por hacer el amor si te apetece, llama a tu abuela, ponte en contacto con animales, con los niños, pasea. Ve a lo sencillo, no tiene por qué ser intenso, sólo siente la vida que hay a tu alrededor.

En definitiva, como diría Byron Katie, se trataría de «amar lo que es». A veces lo que se dice amar amar…no lo podemos amar con alegría ahora, pero sí aceptarlo y seguir hacia delante desde el presente.

EL VERANO DE LA FRUSTRACIÓN

Verano de la frustración 2020

Este verano me estoy encontrando en los cuerpecitos serranos de mis pacientes, amig@s, conocid@s, vecin@s, familiares, y en el mío propio una emoción mixta que siempre ha existido pero que nunca fue tan obvia como ahora:

LA FRUSTRACIÓN

Y digo mixta porque no es una emoción pura sino que tiene un aspecto cognitivo, ya que la frustración es la caída de una expectativa positiva que teníamos, y que ahora ya no se puede cumplir, al menos en este momento.

Me encuentro pacientes que se ven en la espera, en la incertidumbre, la pérdida de predictibilidad, la sensación de control, y todo ello nos produce mucha angustia. Otras personas han tenido que modificar su estado laboral (en los mejores casos), pérdida del trabajo, comienzo de otros, divorcios, nuevas relaciones, hay menos dinero disponible, no es aconsejable volar, tenemos la amenaza de «y si nos confinan de nuevo…», incertidumbres varias, cambios en el peso corporal, gente que ha tenido que volver a casa de sus padres, personas que han tenido un fallecimiento cercano y viven ahora un duelo, niños en casa todo el día, poco espacio personal, convivencia familiar en verano que no siempre es nutritiva y cuando vamos a la playa tenemos que pasear con mascarilla. La mezcla mascarilla y sudor en Sevilla es inevitable, lo cual no es que sea del todo agradable y NO SE PUEDE EVITAR, así son las cosas en este tiempo de pandemia. No hay mucha estimulación intensa para los adictos a las emociones fuertes y de nuevo…frustración.

En definitiva, todas estas situaciones sólo son unos cuantos ejemplos de los momentos vitales que estamos viviendo con esta crisis sanitaria mundial. Hoy no quiero centrarme en todos los aspectos psicosociales que nos afectan inevitablemente, me quiero centrar en algo más sencillo y cotidiano, la frustración.

Al fin y al cabo, estamos privados de una libertad que antes teníamos y ahora no hay más remedio que no tenerla.

ENTONCES, ¿CUÁL ES LA SALIDA? ¿CÓMO AFRONTAR LA FRUSTRACIÓN?

La primera virtud a trabajar es la ACEPTACIÓN de las cosas como son, parece muy sencillo así dicho, muy bonito!!, pero no es tan fácil, rápidamente sentimos irritabilidad, enfado, angustia, síntomas de ansiedad o síntomas depresivos, así que voy a ir más allá, porque esto suena un poco «happyflower».

Ahora toca de verdad, más que nunca, trabajar nuestra verdadera CREATIVIDAD, cómo superar esta frustración, esta adversidad de una manera nueva, creativa. Podemos probar nuevos movimientos, permitirnos estar de un modo que no tenemos muy explorado.

Ojo, hay movimientos nuevos que producen rareza o extrañeza y que de entrada no son cómodos, pero es importante que persistas si sientes que te sienta bien esta nueva manera. Se nos cae lo que nos daba estabilidad, y si estabas muy identificada con estos aspectos, te caes del todo. Por tanto es importante que veas que no eres un sólo aspecto, no eres sólo ese aspecto de tu vida que se cayó, esa estabilidad que había antes y ahora no la hay. Eres mucho más, eres muchos aspectos, y ahora tienes la oportunidad de desarrollar esos otros aspectos de ti misma.

niño interior

Es muy importante ahora tener muy presente a nuestro niño interior. ¿Cómo tratarías a un niño que no tiene su juguete preferido, que le dicen que no puede ir al parque de atracciones al que le habían prometido ir y que tiene miedo? Es un niño con una rabieta o bien un niño con miedo que llora. Vamos a poner conciencia en esta parte de nosotros mismos, en esta parte vulnerable que está actuando en nuestro inconsciente y que probablemente, simplemente necesita una mirada, una caricia, un abrazo, un gesto de cariño y comprensión, y cuando se le pase el disgusto y deje de llorar, le podemos aportar un nuevo juego que no conocía para entretenerse, un nuevo pensamiento o actitud, una nueva actividad. Todo ello es lo que ahora más que nunca, hemos de hacer con nosotros mismos, como si fueras ese niño o niña.

JUSTO DETRÁS DE LA FRUSTRACIÓN ESTÁ TU VERDADERA CREATIVIDAD, TU ESENCIA

CÓMO PREVENIR RECAÍDAS EN LOS TRASTORNOS DEPRESIVOS

Muchas personas que han sufrido una crisis depresiva más o menos grave y van saliendo de ella, manifiestan que, en primer lugar, no se lo desean a nadie; en segundo lugar, experimentan un importante alivio cuando ya saben que han salido del episodio depresivo fuerte, se sienten con más energía, ven solución a los problemas, no están tan desolados, etc. Pero muchas personas manifiestan un gran miedo a la recaída. Esto es algo muy normal y humano, ya que en general nos sentimos aún tambaleándonos, recuperados pero aún no del todo. Quiero decir que este miedo me parece sano; me explico: Es un miedo que nos hace movernos, no nos paraliza como todos los demás. En pequeña o media dosis nos hace permanecer alerta precisamente para no recaer de verdad. Quizá seguramente, aún nuestras estructuras serotoninérgicas aún estén un poco perezosas en el cerebro y que nuestra vida se haya visto algo resentida (relaciones, estado de salud general, imagen corporal, estado laboral o de estudios, etc.).
Te propongo utilizar este poquito de miedo en forma de alerta para llevar a cabo estos auto-cuidados generales hacia ti misma/o. Pero ¡¡OJO!! lo más importante de todo es que los debes hacer desde el AMOR, y no desde el miedo. Los haremos con cariño hacia nosotras mismas, para estar más sanas y equilibradas y como un reto de superación. Lo contrario es hacerlo bajo un discurso de auto-exigencia y desvalorización. Por tanto, tomando como eje el principio de realidad, aquí y ahora, toma tu responsabilidad y empieza a cuidarte no sólo para evitar una recaída de la depresión sino para establecer un estilo de vida sano, equilibrado, saludable y en última instancia… FELIZ
Ahí van…

1. EJERCICIO FÍSICO DE MODERADO A INTENSO. Adaptado a tus posibilidades pero lo máximo que puedas. Escoge una actividad que te agrade y que suponga cierto reto. Si es muy difícil para ti tener la voluntad de seguir un plan de ejercicio continuado, puedes apuntarte a un gimnasio con clases divertidas, un entrenador/a personal, un grupo de deportistas que ya esté hecho y salgan a patinar, por ejemplo. En definitiva PÓNTELO FÁCIL

2. ALIMENTACIÓN EQUILIBRADA. Conecta con tu estómago, tu sistema digestivo. Si logras tener una «conversación» realmente verdadera, podrás descubrir que no necesitas comer tanto o que sin embargo conectas con la sensación de hambre (personas que han perdido mucho peso con la depresión). Es muy importante que escuches estas necesidades y le hagas caso a tu cuerpo. Además, recomiendo estar pendiente de ingerir alimentos que contengan un alto contenido en triptófano (aminoácido que se obtiene en la dieta, y que el cerebro necesita para sintetizar serotonina) Puedes buscar más información en la web, hay muchas páginas muy buenas de nutrición. No se trata de una «dieta para perder peso» ni nada «sufriente», por favor, hagamos todo esto amable, solo desde la conciencia y la responsabilidad. Al igual que en el punto anterior, te recomiendo si te cuesta mucho trabajo hacerlo sola/o, acude a un profesional de la nutrición, coméntale tu caso y que te acompañe en este cambio hacia la salud.

3. ACUDE A LAS PLANTAS Si has dejado ya la medicación, puedes acudir a algunos complejos vitamínicos con triptófano, hipérico o hierba de san juan, etc. Si tienes ansiedad, utiliza la valeriana, pasiflora, melisa, azahar, menta, etc. Puedes preguntar en tu herbolario más cercano.

4. DESCANSO ADECUADO. Duerme las 7 u 8 horas estándar de la noche y si, además, necesitas descansar más a menudo o hacer una siesta, hazlo, aunque no recomiendo una siesta más allá de media hora, para no desestabilizar el sueño de la noche. Es importante que descanses y seas amable. Si has ido con amigos una tarde y aún estás un poco depre ha sido un acontecimiento heroico, así que ahora toca el descanso del guerrero, merecido. Aunque no duermas, puedes tumbarte en el sofá a ver la tele sin hacer nada. Recuerda, siempre amable con uno mismo y con responsabilidad.

5. RODÉATE DE PERSONAS POSITIVAS que te aporten. Atrévete a pedir ayuda cuando lo necesites, sin exigencia y con asertividad. Si te cuesta trabajo salir con un grupo de gente o salir de casa, pide a una persona de confianza que te vaya a recoger y te ayude en ese momento de despegarte del sofá, vestirte, peinarte y salir. Es importante que el plan que vayas a hacer no supere tu nivel de energía tanto como para sentirte ansiosa/o. Puedes empezar por un plan tranquilo como dar un paseo un una amiga o tomar un café con un grupo de 3 ó 4 personas. Los grupos muy numerosos suelen agobiar a la mayoría de personas que han sufrido depresión. Tú también tienes mucho que aportar a los demás, simplemente con estar ahí y preguntarle a alguien «¿cómo estás?» y escucharle, es muchísimo. Muchas personas pagan una terapia simplemente porque en su día a día no se sienten escuchados por nadie así que para que veas, no tienes que hacer gran cosa, ni sonreír ni decir nada súper interesante ni aportar grandes ideas, tu presencia y tu escucha ya es muchísimo. Sé tú misma/o.

6. PON CONCIENCIA EN TUS PENSAMIENTOS. Ten presente esos personajes internos negativos que, en forma de «diablillos», te hablan para decirte que no vales nada, que el mundo no merece la pena, que la gente es tonta, o que tu eres tonta, que para estar así mejor no estar, etc. Toma tu responsabilidad y sé realista, aquí y ahora con tu proceso. Te estás recuperando de una crisis y lo estás haciendo muy bien paso a paso, con la energía que vas teniendo disponible y lo mejor que puedes.

7. Haz alguna actividad agradable, aficiónate a algún hobbies que te haga conectar con tu esencia, con tu alma, con tu corazón. Sea lo que sea. Sin juicios ni autocríticas. Lo importante es que se active la bioquímica del placer. (Cuidado aquí con actividades de EVASIÓN, como videojuegos en exceso, horas y horas viendo series, etc.)

8. EVITA LOS TÓXICOS. Alcohol y drogas por supuesto, pero también hay otros tóxicos que debemos tener en cuenta como personas que nos pongan nerviosos o que no nos sienten bien (sea por el motivo que sea y tengas el parentesco que tengas), relaciones adictivas y los pensamientos tóxicos. Estos últimos, si vienen, simplemente sé consciente que es un pensamiento y ya está, que eso no te define, simplemente es algo que se te ha venido a la cabeza y que tiene que ver con la depresión, ya está, obsérvalo y sigue con lo que estabas haciendo.
Hay otros tóxicos que no tenemos muy en cuenta y cada vez hay más investigaciones al respecto de sus efectos negativos sobre las personas, como azúcares refinados, alimentos muy procesados, el humo del tabaco de personas con las que convives, ruidos continuos, falta de higiene (personal y de la vivienda), desorden o kaos en la casa, programas de televisión tóxicos, etc.

9. HOY ESTOY TRISTE...pánico!!! Recaída!!! eh eh eh…para el carro… La tristeza es una emoción más y forma parte de la vida. Puedes observar cómo es esa sensación de tristeza o vacío, un poco de angustia, incomodidad, baja energía, la cabeza dando vueltas, las ganas de desaparecer… Simplemente párate, respira y observa; sólo es un ESTADO aquí y ahora, puedes dejar que ocurra, ser amable y hacer lo que necesites. Puedes llorar un rato como un acto de aceptación y gestión emocional, acompañarte con música si quieres, hablar con alguien de confianza para desahogarte, etc. Al fin y al cabo se trata simplemente de aprender a gestionar esas emociones. NO es depresión, es un día triste, ¿ok?

10. Cierta rutina diaria. Levántate y vete a la cama más o menos a la misma hora, come a la misma hora e introduce el deporte, tus obligaciones diarias y tu descanso en una planificación realista y adecuada para tu momento actual. La manera de saber si es adecuada es que te suponga un nivel de ansiedad sostenible. Si no te supone nada de ansiedad, quizá debes barajar la posibilidad de apretarte un poco más las tuercas, y si te supone mucha ansiedad, quizá tienes que ir más lento, y eso también está genial. (Ojo, a lo mejor no te produce nada de ansiedad y está estupendo también. Depende de cada persona)

Espero que te hayan servido estas recomendaciones y como siempre digo, si ves que sola/o no puedes hacer esos cambios, es bueno que acudas a tu terapeuta y lo puedas trabajar cada semana o cada quince días hasta que cojas toda la fuerza que necesitas.

MEDITACIÓN GUIADA PARA LA CONFIANZA Y LA SEGURIDAD

MEDITACIÓN GUIADA PARA SENTIR SEGURIDAD, FIRMEZA Y PROTECCIÓN

Meditación guiada para sentir seguridad, protección, confianza

Muchas personas tienen un estado de alerta innecesariamente sobreactivado en el momento presente. Es importante que veas qué es lo que te produce esta estado, dónde y cuándo aprendiste que debías estar tan alerta o quizá te pasó algo que te marcó en el pasado. Esto es un trabajo que hacemos en terapia. No obstante, es verdad que mientras que lo descubres y no y haces ese trabajo de revisión para poder erradicarlo, sigues teniendo esos síntomas de ansiedad, estrés crónico, inseguridad, baja autoestima, etc. Por eso me gusta trabajar en dos niveles, en cuanto a lo profundo (que es lo que te cambia realmente) y otras veces, necesitamos atender a esos síntomas que nos están gritando.

Aquí te dejo un material para crear una nueva experiencia de protección, seguridad y firmeza que te proporcionará un estado de calma y confianza que va a permitir que tu sistema de alerta se equilibre.

Los efectos del estrés crónico son verdaderamente nefastos para la salud.

Esta visualización la he utilizado con pacientes con trastornos de la alimentación, obsesiones, trastornos de ansiedad, y también con personas que simplemente se sienten inseguras y desconfiadas.

A veces nos esforzamos tanto para que todo lo que está fuera sea correcto que llegamos a la extenuación mental y física. Esfuerzos como contentar a los demás, ser correcta siempre o perfecta, tener un cuerpo bonito (según lo que dicta la sociedad, o Disney, o la moda, o mi abuela, o…) Otras personas tienen muchas ansiedad porque no han sentido en su seno familiar infantil la contención emocional o protección que necesitaban, o no la tuvieron en una cantidad suficiente (casi todos, en nuestra tierna infancia). Esta meditación es una experiencia para sentir esta protección y contención que ahora compulsivamente buscamos fuera y no encontramos. ¿Por qué nos va mal buscando esa seguridad en el mundo?

Porque no está fuera sino dentro de ti

 

Aceptar NO es…

Aceptar NO es «aguantarse» con lo que hay y punto, aceptar NO es tener una actitud positiva siempre, aceptar NO es sólo «llevarlo bien» y poner una sonrisa.
Es genial eso de tómatelo con humor y con actitud positiva, pero muchas veces no es real, sino que contenemos las emociones que hay en el fondo. Evidentemente, lo hacemos como podemos y lo mejor que sabemos, pero si has tenido recientemente un aborto, te han diagnosticado una enfermedad, estás en crisis personal, te has separado, ha fallecido un ser querido, etc. no es real que pongas una sonrisa y lo tomes con humor.

Aceptar es tomarte un tiempo para escuchar esas emociones, atenderlas y darles un espacio de expresión. Aceptar también es llorar, es pegar puñetazos sobre un cojín, aceptar también es quedarte el domingo entero triste sin ganas de hacer nada, porque es lo que te está pasando aquí y ahora. Y poniendo mucha conciencia en que TODO pasa, que TODO cambia, que nada es permanente, deja que esas emociones se vayan al cabo de un ratito, y pasas a hacer otra cosa, a recordar quién eres. Como si te cayera un chaparrón, te mojas, te limpias y luego poco a poco te secas y pasas a otro estado.

Aceptar es ser amable con lo que me está pasando de verdad. Aceptar es no pelearme con lo que necesito, con los cambios necesarios ahora, no pelearme con lo que siento, no juzgarme ni exigirme hacerlo más rápido o perfecto. Y aunque sepa qué necesito y qué es lo que toca ahora en mi vida, el hecho de permitirme las emociones que siento no quiere decir que lo esté haciendo mal, ni que de un paso atrás, al contrario, estoy limpiándome, permitiendo que mi cuerpo y mi ser completo integre los cambios, las situaciones duras, los aprendizajes y es así como crecemos realmente.

Al fin y al cabo…aceptar es amar… Amarte, a ti y a la vida. Amarse es dejarse SER, dejarse en paz.

¿Por qué es importante trabajar con el cuerpo en psicoterapia?

                

Sigmund Freud, padre de la psicología, creador del psicoanálisis tuvo muchos discípulos. Entre ellos estaba Wilhelm Reich, quien se dio cuenta de que los pacientes tras un periodo de terapia psicoanalítica en el diván, se recuperaban, pero al tiempo volvían a recaer en los mismos mecanismos y síntomas. Fue entonces cuando se dio cuenta de que el cuerpo contiene memorias del inconsciente, y que por mucho que la mente entienda, el cuerpo sigue teniendo conexiones antiguas, mecanismos automáticos aprendidos, condicionados, y que son inevitables si no los trabajamos directamente.
Una de los reflejos aprendidos que todos tenemos desde pequeños es dejar de respirar con toda nuestra capacidad pulmonar. Esto es provocado por los miedos. Desde pequeños aprendimos esto para quizá sentir menos dolor, no darnos cuenta de algunos malestares que eran insostenibles en algunos momentos, y eso que se adquiere de pequeños se queda para siempre si no lo trabajamos. Pasa a formar parte de nuestra coraza protectora.
Esta coraza es la que Reich llama «coraza muscular» o «coraza caracteriológica», y está formada por tensiones musculares y reacciones del sistema nervioso autónomo. Ejemplo de ello son contracturas musculares crónicas (aunque no duelan), ponerme rojo/a cuando hablo en público, taquicardias al escuchar una discusión entre dos personas, ponerme tenso/a cuando me abrazan, etc.
Al fin y al cabo son bloqueos que se quedan anclados en el cuerpo, y por mucho que la mente entienda, siguen ahí.
A través de la terapia bioenergética de Reich, podemos desbloquear estas zonas a través de ejercicios específicos para cada zona que tengamos bloqueada. Según la persona, su vida, su momento, sus traumas, su personalidad, puede tener más bloqueo en una zona o en otra. Se trata de ejercicios de vibración, posturas de apertura, descarga de tensiones y otras para tomar conciencia corporal, con el objetivo siempre de abrir y aflojarnos. De este modo podemos sentir la vida con mucha mayor verdad y plenitud.